Cómo criticar eficazmente las ideas de un cliente


Gran parte del proceso de diseño web depende de la retroalimentación. Aprendemos sobre las necesidades de nuestros clientes, luego diseñamos un sitio web con ellos y su audiencia en mente. Por su parte, los clientes son bastante buenos para decirnos si hemos dado en el blanco (o no). Idealmente, este ciclo de retroalimentación ayudará a mejorar el producto final.

Sin embargo, la retroalimentación es una calle de doble sentido. Los clientes también aportan ideas a la mesa. Y si bien es tentador simplemente hacer lo que piden, eso no necesariamente producirá el mejor resultado.

Como diseñadores web, tenemos conocimientos y experiencia que pueden resultar invaluables para nuestros clientes. Por eso es importante compartir nuestros pensamientos sobre sus ideas, buenas o no tanto.

El desafío es hacerlo sin herir sentimientos o ser contraproducente. Es un tema delicado, pero que podemos manejar con éxito.

Con eso, aquí le mostramos cómo criticar de manera efectiva las ideas de un cliente sin ofenderlo.

Los diseñadores web entienden los comentarios mejor que la mayoría

Trabajar con clientes significa que recibirás muchos comentarios. Va desde los ultra-quisquillosos (“¿Puedes hacer que ‘destaque’ más?”) hasta aquellos que tienen muy poco que decir (“¡Se ve bien!”).

Las críticas pueden ser vagas y no siempre productivas. A veces pueden parecer francamente malos. Sin embargo, nos brindan algunas lecciones valiosas.

Estas son experiencias que podemos recordar cuando comunicamos nuestros consejos y opiniones. Nos proporcionan una base para hablar con amabilidad y eficacia. En otras palabras: sabemos qué tipo de retroalimentación funciona. Por lo tanto, estamos en una posición única para ofrecerlo.

Por lo tanto, la primera lección de criticar la idea de un cliente es recordar su experiencia. Considera cómo te hicieron sentir varios enfoques. Esto ayudará a poner los mejores intereses de su cliente en primer plano.

Los diseñadores web están acostumbrados a aceptar comentarios.

Explique los pros y los contras

Lo que más necesitan los clientes es una evaluación honesta. Es por eso que hablar puede ser beneficioso para un proyecto. Después de todo, incluso las buenas ideas pueden tener consecuencias no deseadas.

Como tal, vale la pena tomarse un tiempo para exponer los posibles pros y contras de una solicitud. Durante un chat en persona o por video, es posible que no pueda lograr esto de inmediato. En ese caso, está bien investigar un poco antes de informar sus hallazgos.

Veamos un ejemplo. Supongamos que un cliente quiere usar una ventana modal en la página de inicio para informar a los visitantes de una nueva promoción. Puede responder con lo bueno, lo malo y lo feo de utilizar tales funciones:

  • Las ventanas modales captan la atención del usuario;
  • También pueden servir como un obstáculo, particularmente en dispositivos móviles;
  • Agregar esta misma información a un área de héroe podría producir más conversiones;

Por supuesto, querrá tener datos para respaldar sus posiciones. Pero el objetivo es alentar a los clientes a pensar en el impacto total de su idea. Con eso, pueden tomar una decisión informada.

Esto no significa que necesariamente aceptar con su decisión. Pero al menos, ayudó a facilitar una discusión sobre el asunto.

Ayudar a los clientes a comprender las implicaciones de sus ideas puede ayudar a tomar decisiones.

Use un lenguaje tranquilizador

Cada uno de nosotros tiene una personalidad única. Y lo que ofende a una persona puede hacer que otra se ría fácilmente. Pero la retroalimentación sigue siendo un tema delicado. Por lo tanto, siempre es una buena idea elegir las palabras con cuidado.

Hay algunas palabras y frases obvias que se deben evitar; no las enumeraremos aquí. Pero se trata de algo más que palabras específicas. El tono y el contexto también importan mucho.

Cualquier intento de crítica debe mantenerse positivo y tranquilizador. Eso no significa que tengas que llamar a una mala idea “buena”. Se trata más de reconocer las buenas intenciones que de señalar cualquier aspecto problemático.

En la práctica, podría reemplazar: “No creo que sea una buena idea”.

Con: “Puedo ver los beneficios. Sin embargo, mi preocupación es _____”.

Es más probable que este enfoque ayude a las partes interesadas a dejar de lado sus egos y participar en una conversación productiva. También puede generar confianza y fortalecer su relación de trabajo con los clientes.

Las palabras y el contexto importan cuando se proporciona retroalimentación.

La retroalimentación es bienvenida

Construir un sitio web no es como ordenar elementos de un menú de comida rápida. Es un proceso colaborativo. Funciona mejor cuando tanto los clientes como los diseñadores pueden intercambiar ideas abiertamente.

Puede haber algunos clientes que quieran que las cosas se hagan a su manera y sin discusión. Pero en su mayor parte, se agradece la orientación de expertos, incluso si un cliente no sabe cómo solicitarla.

En general, vale la pena ser proactivo. Cuando un cliente tenga una idea (buena o no), trate de entablar una conversación. Úselo como una oportunidad para explicar los pros y los contras y bríndeles la información que necesitan saber.

No se trata de ganar una discusión per se. Siendo realistas, es una forma de ayudar a un proyecto a lograr el mejor resultado posible. Eso es algo con lo que todos pueden participar.